TEXTO BÍBLICO · REINA-VALERA 1909
Lucas 10:25–37
25Y he aquí, un doctor de la ley se levantó, tentándole y diciendo: Maestro, ¿haciendo qué cosa poseeré la vida eterna?
26Y él le dijo: ¿Qué está escrito en la ley? ¿cómo lees?
27Y él respondiendo, dijo: Amarás al Señor tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y de todas tus fuerzas, y de todo tu entendimiento; y á tu prójimo como á ti mismo.
28Y díjole: Bien has respondido: haz esto, y vivirás.
29Mas él, queriéndose justificar á sí mismo, dijo á Jesús: ¿Y quién es mi prójimo?
30Y respondiendo Jesús, dijo: Un hombre descendía de Jerusalem á Jericó, y cayó en [manos de] ladrones, los cuales le despojaron; é hiriéndole, se fueron, dejándole medio muerto.
31Y aconteció, que descendió un sacerdote por aquel camino, y viéndole, se pasó de un lado.
32Y asimismo un Levita, llegando cerca de aquel lugar, y viéndole, se pasó de un lado.
33Mas un Samaritano que transitaba, viniendo cerca de él, y viéndole, fué movido á misericordia;
34Y llegándose, vendó sus heridas, echándo[les] aceite y vino; y poniéndole sobre su cabalgadura, llevóle al mesón, y cuidó de él.
35Y otro día al partir, sacó dos denarios, y diólos al huésped, y le dijo: Cuídamele; y todo lo que de más gastares, yo cuando vuelva te [lo] pagaré.
36¿Quién, pues, de estos tres te parece que fué el prójimo de aquél que cayó en [manos de] los ladrones?
37Y él dijo: El que usó con él de misericordia. Entonces Jesús le dijo: Ve, y haz tú lo mismo.
Lucas 10:25–37 · Reina-Valera 1909 (RV1909)
Abrir el capítulo completoREFLEXIÓN EDITORIAL · NO ES TEXTO BÍBLICO
Antes de seguir adelante
Un intérprete de la ley pregunta quién es su prójimo. Jesús cuenta la historia de un hombre herido y de un samaritano que se detiene, cura sus heridas, organiza el transporte y el alojamiento y paga por su cuidado. Al final, Jesús da la vuelta a la pregunta: ¿quién se hizo prójimo del herido? El relato pasa de definir los límites de un grupo a actuar con misericordia. Fíjate en cuántos pasos concretos implica la ayuda.
Lee de nuevo el pasaje si quieres. Fíjate en qué palabra, acción o pregunta te acompaña. Puedes terminar una lectura sin haber terminado de pensar en ella.
UN MOMENTO PARA REFLEXIONAR
¿Qué ayuda concreta ofrece el samaritano? ¿Dónde podrías hacerte prójimo y qué apoyo necesitarías para ello?
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