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Conceptos básicos de la Biblia · 3 minutos de lectura

Dos Testamentos. Una historia conectada.

Una primera orientación al Antiguo y Nuevo Testamento, con espacio para notar tanto sus conexiones como sus diferencias.

DEL DIARIO BÍBLICOEmpezar a leer
EL COMPAÑERO BÍBLICOLEE. OBSERVA. VUELVE.

01

Deja que cada colección tenga su propia forma

El Antiguo Testamento incluye las historias de los comienzos de Israel, la vida del pacto, la adoración, los reyes, el exilio y la esperanza. También contiene oraciones, sabiduría y voces proféticas. El Nuevo Testamento se centra en Jesús y el testimonio, las preguntas y la vida de las comunidades que lo siguen.

Estas breves descripciones no uniforman ninguna de las dos colecciones. En ambos encontrará preguntas narrativas, de instrucción, de conflicto, de elogio y de búsqueda. Evita reducir un Testamento a un solo estado de ánimo y el otro a su opuesto. Mira de cerca lo que realmente hace un libro en particular.

02

Seguir una conexión sin borrar la primera configuración

El Nuevo Testamento remite a menudo a las Escrituras de Israel. Cuando reconozcas una cita o una imagen, busca su origen. Lee primero el pasaje anterior en su propio contexto y después observa cómo lo usa el autor posterior. Así puedes comprender ambos contextos sin sustituir uno por otro.

Por ejemplo, Mateo 22:34–40 reúne el amor a Dios y al prójimo en una conversación sobre la ley. Leer también Deuteronomio 6 y Levítico 19 permite conocer el contexto anterior de esos mandamientos.

03

Estate atento a las preguntas recurrentes

Las preguntas sobre la confianza, la justicia, la adoración, la pertenencia y el cuidado de las personas vulnerables son recurrentes en toda la Biblia. Seguir una pregunta puede ser una forma fructífera de leer, siempre y cuando te resistas a que cada pasaje diga lo mismo. Un salmo de lamento y una instrucción práctica en una carta pueden abordar la dificultad de diferentes maneras.

Mantén un breve registro de la conexión que observes: la referencia, la palabra o idea compartida y una diferencia importante. Esta sencilla práctica le protege de reunir sólo las similitudes que respaldan tu primera impresión.

04

Lee ambos, a un ritmo manejable

No es necesario dominar el Antiguo Testamento antes de abrir un Evangelio, ni terminar el Nuevo Testamento antes de regresar a un salmo. Empieza con un pasaje coherente y deja que se desarrollen las conexiones. Una guía de lectura puede orientarle, pero no puede sustituir tu propia atención al texto.

Las introducciones de nuestros libros nombran el amplio movimiento de cada libro y ofrecen una pregunta para llevarlo a cabo. Úselos como mapa. El objetivo de un mapa es ayudarle a darse cuenta de dónde se encuentra, luego mirar hacia arriba y prestar atención al lugar en sí.

05

Leer una conexión en ambas direcciones.

Cuando un pasaje del Nuevo Testamento cita o alude a un texto anterior, lee el pasaje anterior en su propio contexto. Luego vuelve al último y pregunta qué parte del mismo se está mostrando.

Esto evita que el escrito anterior se convierta en sólo una fuente de citas. También te ayuda a ver el uso particular que se le da en el pasaje posterior. Una comparación puede preservar tanto la conexión como las diferencias entre las dos situaciones.

06

Describe la conexión antes de sacar una conclusión.

Toma dos notas breves: a qué se refiere el pasaje anterior y qué hace el pasaje posterior con él. ¿La conexión involucra a una persona, una promesa, una imagen, un mandato o la redacción de una oración?

Si no está seguro, marque el enlace como una pregunta en lugar de reclamar una explicación completa. Algunas conexiones se establecen directamente; otros requieren un estudio más cuidadoso. Puede aprender de un ejemplo claro antes de intentar resolver cada relación en toda la Biblia.

Preguntas en el camino

¿El Nuevo Testamento hace innecesario al Antiguo Testamento?

Leer las citas, imágenes y argumentos del Nuevo Testamento a menudo requiere atención a los escritos anteriores. Dejemos que ambos pasajes hablen en su contexto en lugar de tratar uno simplemente como un reemplazo del otro.

UN MOMENTO PARA REFLEXIONAR

Toma un pensamiento en el día de hoy.

¿Qué conexión te gustaría seguir sin pasar por alto el escenario original de ninguno de los pasajes?

Elige una observación de tu lectura y una respuesta que se ajuste a su día real. Es más fácil regresar a un paso pequeño y específico que a una promesa de cambiarlo todo.

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